
“¿Qué mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas diciéndoles: Alegraos conmigo, porque he encontrado la dracma que se me perdió. Así, os digo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente”(Lc)
Y, de nuevo la alegría es la manifestación del perdón por el que parecía nada, y es tanto para Dios. Cristo es el portador del perdón del nuevo reino; el reino de perdón y misericordia está abierto a todos.









